Historia de nuestro Archivo

El Archivo Municipal de Cartagena nace con el propio Ayuntamiento, en 1245, tras la conquista de la ciudad por las tropas castellanas, y el primer documento conservado en él es tan sólo un año posterior a dicha fecha. La preocupación del Concejo por custodiar y controlar los documentos que garantizaban los derechos y privilegios de la ciudad motiva la preocupación recurrente por acondicionar un espacio adecuado. Este espacio al principio no es más que un arca con tres llaves situada en la sala de cabildos. Las llaves estaban en poder del alcalde mayor, del escribano y de un regidor. A finales del siglo XVI, el aumento del volumen de los documentos obliga a habilitar un espacio en el hueco de una antigua escalera, siempre en la misma sala, pero poco después encontramos ya una parte de la documentación que, por falta de espacio, se encuentra en el escritorio del escribano. Antes de 1600 existe ya un espacio independiente dedicado a archivo, con un gran armario para guardar documentos y otro mobiliario para las consultas. Cuando unos años más tarde se reconstruye el edificio, los planos incluyen un local específico. A lo largo del siglo XVIII hay varios intentos de ordenar y reparar el archivo, regulándose el acceso a los documentos, pero no dieron resultado apreciable y éste siguió en un estado lamentable, por lo que en 1800 se propone la contratación de un archivero que no parece que tuviera éxito.

En los años setenta del siglo XIX las funciones del Archivo son las siguientes: arreglo y custodia, formación de índices y el examen diario de los boletines oficiales para dar conocimiento de las disposiciones legislativas que les afecten a los distintos negociados.

La primera ordenación más o menos sistemática de los fondos documentales del archivo la llevó a cabo en las primeras décadas del siglo XX el archivero y cronista de la ciudad, Federico Casal, con un criterio sustancialmente temático. Tras la desaparición de Casal, en la posguerra de la Guerra Civil, el Archivo, a pesar de los esfuerzos de alguno de los encargados que tuvo, quedó prácticamente desatendido o, lo que era peor, mal atendido, con lo que se desorganizó la documentación, desapareciendo documentos y quedando muy limitada la consulta de los que quedaban.

Entrada principal al Parque de Artillería con su aspecto original, antes de añadirse la planta superior a principios del s. XX - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Entrada principal al Parque de Artillería con su aspecto original, antes de añadirse la planta superior a principios del s. XX

Antiguo depósito de documentos del Palacio Consistorial (ca. 1990) - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Antiguo depósito de documentos del Palacio Consistorial (ca. 1990)

Depósito de documentos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy (2000) - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Depósito de documentos del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy (2000)

Hay que esperar a 1980 para que comience el acondicionamiento de estos fondos con criterios modernos, a raíz de la contratación del primer archivero cualificado, que los encontró en unas condiciones desastrosas, por haberse desplazado y amontonado sin ningún orden para reformar el local que ocupaban en el último piso del edificio del Ayuntamiento. Esta actividad se vio extraordinariamente potenciada con la dotación de nuevo personal: ordenanza, auxiliar administrativo y, en 1982, dos becarios. Un segundo paso de gran importancia se dio con la instalación del Archivo en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy en 1994, donde tuvo, por fin, un local adecuado y medios suficientes para conservar y difundir su documentación, así como más personal. El último y trascendental cambio consistió en el traslado en 2006 al magnífico edificio, convenientemente rehabilitado, del Parque de Artillería, antiguo parque-maestranza del siglo XVIII.

Algunas de las turbulencias políticas y bélicas que ha sufrido Cartagena a lo largo de los siglos y, sobre todo, el estado de abandono en que ha permanecido el archivo durante buena parte de su existencia, han provocado importantes pérdidas en la documentación. Baste recordar las habidas cuando la ciudad pasó en 1503 de manos de don Pedro Fajardo a la Corona, cuando la revuelta de las Comunidades en 1520-1521, cuando la peste de 1648, cuando se tomó y saqueó Cartagena durante la Guerra de Sucesión (en 1706) o, de una manera más selectiva, al término de la Guerra Civil (1939) y años inmediatamente siguientes. A pesar de todo, los fondos documentales han ido aumentando y diversificándose con el paso del tiempo, hasta construir la memoria de la ciudad, una parte esencial de su patrimonio histórico y un instrumento imprescindible para estudiar su historia.

Así, desde 2003, a los fondos ajenos al Ayuntamiento que ya existían en el Archivo (ayuntamientos extinguidos, fondos de la Junta Suprema de Gobierno y de la Junta de Observación y Defensa, entre otros) han empezado a recibirse los procedentes de donaciones particulares, fruto de una campaña de localización y recolección de fondos documentales importantes dispersos por la ciudad. Paralelamente se empezaron a adquirir grabados antiguos sobre Cartagena y otros documentos para completar las colecciones existentes.

Por último, en 2005 se puso en marcha el Proyecto de Archivo de la Palabra y de la Imagen de Cartagena, que pretende completar con información oral y visual la que ofrecen los documentos de archivo tradicionales.

Depósito provisional de documentos de Torreciega (2005) - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Depósito provisional de documentos de Torreciega (2005)

Cuerpo oriental del Parque de Artillería recién rehabilitado para Archivo Municipal (2006) - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Cuerpo oriental del Parque de Artillería recién rehabilitado para Archivo Municipal (2006)

Interior de la planta baja terminada - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Interior de la planta baja terminada

Instalación de las estanterías en el depósito del Parque - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Instalación de las estanterías en el depósito del Parque

Depósito del Parque con las estanterías instaladas y llenas - Se abre en ventana nueva - Se amplía imagen

Depósito del Parque con las estanterías instaladas y llenas