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Cartagena, ciudad Castellana desde 1246, EXPOSICIÓN: COLECCIÓN DE DOCUMENTOS DEL ARCHIVO MUNICIPAL DE CARTAGENA

Martes 16 Noviembre 2021  |  Visto: 44 veces


El próximo martes 16 de noviembre en la denominada Sala Subjetiva Nicomedes Gómez del Palacio Consistorial de Cartagena, el Archivo Municipal expone su colección de Fueros y Privilegios concedidos por el Rey Alfonso X el Sabio a Cartagena, dentro de los actos del Octavo Centenario del nacimiento del Rey Sabio (1221-2021).

Cartagena se une a otras ciudades españolas como Sevilla, Toledo o Murcia en la celebración de esta importante efemérides  y lo hace con un sentido propio, pues la figura de este monarca está profundamente enraizada en nuestro concejo como creador y desarrollador del que tenemos hasta hoy día.

Pero conozcamos un poco de esta Foto Historia, nos encontramos en el siglo XIII, cuando se produce la conquista castellana de la ciudad, entonces en poder de los árabes.

Noviembre de 1245, el infante Alfonso, en nombre de su padre el Rey de Castilla Fernando III, toma por las armas Cartagena y comienza una increíble historia, en donde en poco menos de veinte años, verá reflorecer su resurgimiento y su importancia en el contexto de la época y todo gracias a las prebendas, fueros, otorgamientos y privilegios de este infante y Rey, a una ciudad que, lo fue todo en un pasado glorioso y que aspiraba a reconquistar su statu quo como plaza fuerte del Mediterráneo, esta vez bajo la bandera roja carmesí de Castilla.

Un decadente reino musulmán de Murcia, ve amenazada su propia independencia en 1243, sus tres poderosos vecinos; Castilla, Aragón y Granada ansían su conquista y su dominio territorial.

Muhammad Ibn Hud, su rey nominal, encuentra mucha dificultad de ejercer su autoridad más allá de las murallas de la ciudad de Murcia; en Lorca, Mula, Elche, Alicante, Orihuela, Aledo, Ricote y Cartagena el gobierno está en manos de señores locales que, interactúan de forma independiente, en la mayoría de las ocasiones sin ninguna pleitesía a la antigua Taifa de Murcia.

Finalmente, el emir de Murcia decide pedir la protección de Castilla, sometiéndose sin conquista, mediante vasallaje y acuartelamiento de tropas castellanas en su territorio, evitando con ello la intervención de sus otros dos enemigos, Aragón y el Reino Nazarí de Granada.

No fue una anexión completa, según los acuerdos firmados en el Tratado de Alcáraz el 2 de abril de 1243, en todo este emirato murciano se respetaría el culto y las propiedades de los musulmanes, permitiéndoles incluso mantener a sus gobernadores.

En principio este tratado incluía todo su territorio, pero como hemos señalado anteriormente, Cartagena iba por su cuenta, como casi siempre, desconocemos al día de hoy incluso el nombre de ese señor musulmán que mandaba en nuestra ciudad y que se opuso al mandato de su teórico jefe murciano, pero el caso es que Cartagena no acepto el protectorado castellano y se declaró en rebeldía.

Es por ello que, el entonces infante Alfonso, con un ejército se dispuso a su conquista por las armas, dentro del gran enigma histórico presente en este periodo por falta de fuentes escritas al respecto, Cartagena, su castillo y puerto deberían tener mucha más importancia de que la historiografía le ha dado secularmente, pues el infante Alfonso no pudo en principio conquistarla con sus propias fuerzas, tuvo que esperar cerca de dos años hasta poder realizarla y con la ayuda de una flota al mando de Ruy García de Santander, en el mayor esfuerzo bélico y preparativo conjunto marítimo-terrestre realizado por Castilla hasta ese momento.

El que más tarde fuera el Rey Sabio, entro en Cartagena como conquistador y con la redición incondicional, esto suponía que, desde ese mismo instante, esta ciudad se convierte en castellana en ipso facto, con el Fuero de Córdoba debajo del brazo, concedido por su padre el rey Fernando III el 16 de enero de 1246, el infante Alfonso crea el Concejo de Cartagena tal y como se ha mantenido hasta hoy, nombra un juez, cuatro alcaldes, un escribano y almotacén, un sello propio con escudo, un alcaide para su castillo, expulsa a la población musulmana del recinto urbano y decreta su repoblación con gente cristiana.

Todo esto sucede mientras el resto de las ciudades del reino moro de Murcia siguen siendo solo un protectorado castellano teniendo que espera cerca de veinte años más para obtener un Fuero e integrarse plenamente a la corona castellana.

Durante ese periodo la figura del ya nominado Rey Alfonso X el Sabio, seguirá potenciando a esta ciudad utilizando su puerto como base para intensificar las relaciones  comerciales de Castilla con todo el Mediterráneo y el norte de África, concediéndole más privilegios con el Fuero de Toledo, restaurando la Diócesis y Obispo Carthaginensis, delimitándole su término concejil, dándole donadío en la huerta de Murcia, el monopolio del comercio con ultramar y el corso y creando la sede y la Orden militar naval de Santa María de España entre otras muchas prebendas y concesiones.

Por todo ello la figura de Alfonso X el Sabio debe estar reconocida en Cartagena, su presencia atestiguada en la ciudad es un muestra más de la importancia de esta plaza en el contexto general de la historia de este país, sirva esta exposición como reconocimiento de la figura de este monarca creador de este Concejo del que hoy disfrutamos todos los que vivimos en él.   


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