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Detalle del Documento del mes

Fecha Documento: 23/10/1862

Fecha Alta Web: 18/06/2018



Comentario

Visita de la Reina de España, Doña Isabel II al Distrito Minero de Cartagena el 23 de octubre de 1862.

La visita de la Reina Isabel II en compañía de su familia, marcara intensamente la actividad de esta localidad por espacio de varias jornadas.
La estancia real viene enmarcada dentro de la gira que se venía realizando por las provincias Andaluzas y Murcia.
La llegada de la reina, su marido y los infantes Alfonso e Isabel, se produjo sobre las seis y cuarto de la mañana de un 23 de octubre de 1862, pero el desembarco a tierra no se produciría hasta las once y media debido al malestar en que ese encontraba la Reina tras la travesía desde Cádiz.
El descenso se realizó en la dársena de botes, entrando al recinto urbano por las puertas del muelle, la ciudad se encontraba totalmente engalanada y con toda su gente ansiosa de vitorear a los monarcas, en la bahía y arsenal, fondeados varios buques de la Armada; la fragata Carmen, la Berenguela, vapor Colón, goletas Lucía y Consuelo y la fragata Isabel II.
El recibimiento estuvo amenizado por ocho bandas de música que acompañaron a la comitiva por las calles de la ciudad hasta el Palacio de la Capitanía General, lugar donde se instaló la familia real en los dos días de permanencia en esta localidad, visitaron: la Maestranza -Parque de Artillería, la Iglesia -Hospital de la Caridad y otros conventos e instituciones cartageneras.
Por la noche, con la ciudad iluminada por miles de farolillos y bombillas, amarillas y encarnadas, se ofreció a sus majestades una serenata, y más de cuatro mil hombres participaron en la procesión de los obreros del Arsenal. La jornada acabó con un baile que ofreció a la Reina el Ayuntamiento en el castillo de la Concepción.
Especial relevancia tuvo la visita a la Sierra Minera, dentro del programa se incluía la bajada a una mina, en concreto al llamado pozo “La Belleza” en Herrerías, con una profundidad de 300 metros, siendo la primera vez que un monarca realizaba este tipo de visita, para ello se acondiciono un tren minero con vagones transformados para dicho evento.
Tal toma de contacto “in situ” de la más alta autoridad nacional, generó innegable interés por la explotación rentable y positiva de la zona, iniciándose una nueva era de desarrollo económico determinante para los años siguientes en Cartagena y su comarca.
Otro hecho destacable, fue la inauguración oficial del primer servicio ferroviario que enlazaba Murcia y Cartagena.
Finalizada su estancia en Cartagena, Isabel II se montó en un tren, improvisándose el lugar de embarque, ya que no existía estación alguna. Su destino era Murcia. Con este viaje inauguraría la vía férrea, que uniría desde ese momento, las dos ciudades más importantes de la Región. Pero como cuentan las crónicas “las obras de la vía férrea se hallaban bastante lejanas a su conclusión”. Aquel viaje, en realidad, no fue inaugurar el ferrocarril. Los reyes marcharon de Cartagena a Murcia, por unas improvisadas vías colocadas a prisa y corriendo por la empresa ferroviaria, para el uso exclusivo de aquel día. De hecho, no mucho después, aquellas improvisadas vías fueron destruidas por una riada. Cuando los reyes llegaron a Murcia, se apearon en otra “improvisada” estación. El primer viaje con pasajeros y mercancías, se realizaría el 1 de febrero de 1863, quedando así inaugurada, de verdad, la línea Murcia – Cartagena.